Documentación
Ihobe, Sociedad Pública de Gestión Ambiental del Departamento de Industria, Transición Energética y Sostenibilidad del Gobierno Vasco, ha publicado el informe "Análisis de flujos de materiales en Euskadi", un trabajo que permite avanzar en la toma de decisiones en economía circular gracias a que aporta una base cuantitativa sólida para la estimación de indicadores clave. El análisis ofrece una visión detallada del uso de materiales en la economía vasca, su procedencia, su destino y su impacto ambiental.
El estudio presenta sus resultados a través de diagramas de flujo que relacionan los principales materiales consumidos en Euskadi —materiales metálicos, de origen mineral, papel y madera, plástico y caucho, y materiales químicos— con los sectores y cadenas de valor de la economía vasca. Este enfoque permite medir la magnitud del uso de recursos, evaluar políticas públicas de economía circular, diseñar estrategias basadas en evidencia y detectar oportunidades de optimización sectorial.
Ihobe publica el informe Análisis de flujos de materiales de Euskadi, que aporta una base cuantitativa para avanzar en la toma de decisiones en economía circular
Asimismo, el análisis profundiza en el comercio interregional y en los traspasos intersectoriales de materiales dentro del territorio, lo que permite conocer con mayor precisión tanto el origen como el destino de los materiales y productos de la economía vasca.
Los materiales de la economía vasca y sus flujos
El análisis permite identificar el peso de los distintos tipos de materiales en la economía vasca. En términos de volumen, los materiales de origen mineral constituyen el flujo más relevante, con 14,7 millones de toneladas anuales, seguidos por los materiales metálicos, la madera y el papel, los materiales químicos y los materiales poliméricos.
En el caso de los materiales de origen mineral, más de la mitad procede de extracción doméstica en canteras vascas. Estos materiales se destinan mayoritariamente al sector de la construcción, que concentra el principal consumo en sus diferentes subsectores.
Por el contrario, los materiales metálicos, con 10 millones de toneladas anuales, presentan una dependencia total del exterior (un 55% desde el resto del Estado), indicando la dependencia exterior en un sector clave de la economía vasca en términos económicos y ambientales. Dentro de estos materiales, el hierro y el acero son los más relevantes, seguidos del aluminio y el cobre. En este ámbito, la recepción de residuos metálicos, especialmente chatarra, constituye un elemento clave en el funcionamiento del sector. La chatarra supone el 40% del total de materias primas recibidas de aluminio y de hierro/acero, alcanzando en el caso del cobre casi el 80%.
El estudio destaca que los materiales metálicos, los segundos en mayor volumen dentro de la economía vasca, se importan totalmente del exterior
La madera y el papel constituyen el tercer material más consumido en Euskadi, por detrás de los minerales y los metales, con 3,7 millones de toneladas anuales y presentan una combinación de extracción doméstica e importaciones, con una aportación relevante de la explotación forestal local.
En cuanto a los materiales poliméricos —plásticos y cauchos—, su consumo se sitúa en torno a 1,7 millones de toneladas anuales y depende fundamentalmente de importaciones, destinándose principalmente a sectores como la automoción o la transformación de plásticos.
Por su parte, los materiales químicos, con cerca de 1,9 millones de toneladas anuales, presentan una elevada dependencia internacional y una gran diversidad de aplicaciones en distintos sectores productivos.
Impacto ambiental del consumo de materiales
El informe incorpora una aproximación al impacto ambiental asociado al consumo de materiales, expresado en términos de emisiones de gases de efecto invernadero embebidos en los materiales.
Los resultados muestran que los materiales metálicos suponen el 31,5% de la huella material, pero alcanzan el 63,5% de la huella ambiental total, lo que refleja su elevada intensidad ambiental en comparación con otros materiales.
Por el contrario, los materiales de origen mineral y los de papel y madera presentan una menor contribución relativa al impacto ambiental, siendo estos últimos materiales biobasados cuya consideración como renovables rebaja su impacto global.
El estudio analiza la tasa de uso de material circular a partir de una definición adaptada a la realidad de la economía vasca, incorporando tanto los residuos internos como los materiales secundarios importados. Los resultados muestran que el sector metalúrgico presenta la mayor tasa de circularidad, seguido del papel y la madera, y evidencian el margen de mejora en otros sectores. Asimismo, se identifica la relevancia del sector de la construcción en la mejora de la circularidad, especialmente por su capacidad de utilización de materiales procedentes de residuos.
El análisis señala también que los sectores de alto valor añadido presentan una productividad material elevada, lo que refleja un uso más eficiente de los recursos en sus procesos productivos.
El conocimiento detallado de los flujos de materiales tiene implicaciones tanto ambientales como económicas, ya que una parte significativa de los costes de la estructura industrial está asociada a las materias primas. En este contexto, el informe proporciona una base que permitirá mejorar el cálculo de indicadores, avanzar en la estandarización de métodos de medida y reforzar el diseño de políticas públicas orientadas a la eficiencia en el uso de recursos y la reducción de impactos ambientales.
Con este estudio, Euskadi se sitúa entre las regiones europeas que han abordado este tipo de análisis actualizado, avanzando en el conocimiento de la economía circular como base para la transición.
Fuente: Ihobe