- Climate change
Euskadi debatirá cuánta energía renovable desarrollamos y dónde mediante una asamblea ciudadana
La autonomía energética es una necesidad estratégica para Europa y Euskadi en el actual contexto geopolítico. Euskadi necesita avanzar en la autonomía energética a través del desarrollo de capacidad de generación de electricidad renovable propia.
Sin embargo, actualmente la producción eléctrica renovable en el territorio cubre solo el 7,9% del consumo total de electricidad, frente al 46,9% de la media europea. Avanzar hacia una mayor autonomía energética exige decidir cómo incrementar la generación renovable y cómo compatibilizar ese desarrollo con la protección del territorio.
La autonomía energética no es solo un reto energético y climático, sino también una oportunidad para construir una Euskadi más competitiva, más resiliente y con mayor capacidad para generar industria, empleo de calidad y bienestar para las generaciones presentes y futuras.
La autonomía energética es una necesidad estratégica para Europa y Euskadi. Actualmente, la producción eléctrica renovable propia cubre solo el 7,9% del consumo eléctrico de Euskadi, una de las tasas más bajas de Europa.
El Gobierno Vasco, a través de su Oficina de Transición Energética y Cambio Climático, pone en marcha un proyecto piloto de asamblea ciudadana que centrará la deliberación en una cuestión de gran relevancia para el futuro de Euskadi: cuánto debería aumentar la producción de energía renovable y qué criterios deberían utilizarse para decidir dónde ubicar las nuevas instalaciones necesarias para conseguirlo.
La asamblea ciudadana incorporará la mirada de la sociedad vasca a este debate, complementando el conocimiento técnico y la acción de las instituciones. Las personas participantes podrán informarse, escuchar diferentes posiciones, contrastar argumentos y alcanzar acuerdos sobre posibles recomendaciones que posteriormente elevarán al Gobierno Vasco. Estas recomendaciones servirán para el análisis, diseño y desarrollo de la planificación del Gobierno en materia energética.
Un sorteo cívico para representar la diversidad de Euskadi
El proceso comenzará con el envío de 20.000 cartas de invitación a personas residentes en Euskadi. Estas personas han sido seleccionadas a través de un muestreo cívico realizado en colaboración con Eustat-Instituto Vasco de Estadística. Entre las personas que reciban la carta y formalicen voluntariamente su inscripción se realizará un segundo sorteo para seleccionar a las 32 personas que integrarán finalmente la asamblea ciudadana.
La selección garantizará una representación equilibrada de personas de diferentes edades, territorios y perfiles socioculturales, con el objetivo de reflejar la pluralidad de la sociedad vasca. El objetivo es reunir un grupo diverso de personas que pueda aportar distintas experiencias y puntos de vista al debate sobre el futuro energético de Euskadi.
No será necesario disponer de conocimientos técnicos previos para participar. El proceso está diseñado para que cualquier persona pueda comprender las cuestiones planteadas, escuchar diferentes opiniones y contribuir con su experiencia y criterio propio.
Cinco sesiones para informarse, deliberar y formular propuestas
La asamblea ciudadana se desarrollará a través de cinco sesiones presenciales previstas entre noviembre de 2026 y febrero de 2027. Un comité de personas expertas acompañará el proceso y aportará diferentes visiones sobre transición energética, cambio climático, industria, economía y territorio. El proceso de asamblea concluirá con un informe final en junio de 2027.
Gobernanza deliberativa
La asamblea ciudadana se ha diseñado siguiendo las directrices de la OCDE sobre gobernanza colaborativa y se inspira en experiencias desarrolladas en distintos países europeos, como Irlanda, Francia, Alemania, Escocia o Austria. Este tipo de iniciativas permite que personas seleccionadas de manera representativa conozcan en profundidad un asunto público, escuchen diferentes posiciones y elaboren recomendaciones de forma colectiva.
Con esta iniciativa, el Gobierno Vasco incorpora un espacio de escucha, deliberación y corresponsabilidad a su modelo de gobernanza, avanzando en la gobernanza colaborativa. La asamblea ciudadana no sustituye el trabajo de las instituciones ni los mecanismos habituales de participación, sino que los complementa mediante una participación ciudadana informada, plural y estructurada. Es una manera de promover espacios de deliberación que permitan incorporar la voz de la ciudadanía a la construcción de soluciones compartidas para los grandes desafíos a los que se enfrenta Euskadi, como el de la autonomía energética.
Source: Ihobe