Documentación
El Gobierno Vasco ha publicado hoy un nuevo Decreto de escorias de incineración con el que Euskadi avanza hacia aprovechamiento de materiales. Esta normativa permitirá evitar el envío a vertedero de 36.000 toneladas anuales y facilitará su aprovechamiento como recursos. Se trata de una regulación avanzada, alineada con las prácticas más exigentes de Europa, que refuerza la apuesta por una economía circular.
El Gobierno Vasco aprueba un decreto alineado con los países más avanzados de Europa que permitirá reutilizar las escorias de incineración
Hasta ahora, estos residuos terminaban depositándose en vertederos. Con la entrada en vigor de este decreto, los residuos que quedan tras la incineración (escorias) podrán aprovecharse como materiales de construcción. Dejarán de considerarse residuos siempre que cumplan unas condiciones ambientales y técnicas estrictas (controles, análisis y usos autorizados definidos en el propio decreto).
Los beneficios del decreto son claros: reducción del volumen de residuos enviados a vertedero, menor extracción de recursos naturales, aprovechamiento de materiales y contribución a los objetivos de reciclaje europeos.
Los estudios realizados y la experiencia de otros países donde esta medida ya está en marcha demuestran que reutilizar las escorias procedentes de la incineración de residuos domésticos y comerciales es seguro y, además, aporta beneficios para el medio ambiente.
La reutilización de estas escorias ayudará directamente a mejorar la gestión de residuos en Euskadi, pudiendo aumentar entre 2 y 4 puntos los niveles de reciclaje y valorización en los próximos años. Esto facilitará el cumplimiento de los objetivos europeos y reducirá la necesidad de recurrir al vertedero.
Este decreto sitúa a Euskadi en línea con los países europeos más avanzados en gestión de residuos, donde la valorización segura de escorias ya es una práctica consolidada. La nueva regulación introduce controles ambientales y criterios técnicos equiparables a los estándares europeos, reforzando la seguridad y la trazabilidad de los materiales.
La medida sitúa a Euskadi entre las regiones europeas más adelantadas en gestión circular de residuos
En palabras de Josu Bilbao, viceconsejero de Medio Ambiente del Gobierno Vasco, “estamos dejando de enterrar residuos para convertirlos en recursos útiles y reducir de forma significativa el vertido. Cada año, 36.000 toneladas de residuos dejarán de ir a vertedero. Esto permitirá reducir la ocupación de los vertederos y alargar su vida útil. Supone un avance claro hacia el objetivo de vertido cero en Euskadi”.
Un modelo más avanzado y sostenible
La reducción de vertido no es automática: se logra gracias a un proceso concreto que introduce el decreto para que las escorias resultantes de la incineración puedan reutilizarse en condiciones seguras. Para ello, el decreto establece un proceso claro y con garantías.
Josu Bilbao, viceconsejero de Medio Ambiente: “Estamos pasando de enterrar residuos a aprovecharlos como recursos útiles, reduciendo con ello el impacto ambiental que generan nuestras basuras”
En primer lugar, será necesario un proceso de tratamiento y control de dichas escorias, que incluye la separación de metales, trituración, maduración y clasificación, con controles ambientales y de calidad obligatorios.
En segundo lugar, tendrá que realizarse una verificación de seguridad. Las escorias solo podrán utilizarse si cumplen límites ambientales estrictos, para lo que tendrán que pasar análisis, trazabilidad y controles continuos, garantizando que no generan riesgos para el entorno ni la salud.
De esta manera, podrá otorgárseles un nuevo uso como material. Es decir, una vez tratadas, las escorias se podrán usar como áridos secundarios en obras como carreteras, construcción, rellenos u hormigones, sustituyendo, así, materiales naturales. Derivado de todo ello, dejarán de depositarse en vertedero puesto que se aprovecharán miento como materiales, lo que contribuirá a la reducción de vertido de residuos.
Con este decreto, Euskadi reduce su dependencia del vertedero y se posiciona entre las regiones europeas más avanzadas en gestión de residuos.
Fuente: Ihobe